El proyecto

El laboratorio de Lutería en la cárcel de Opera

El taller de Lutería es un proyecto de la Fundación Casa del Espíritu y de las Artes  desde 2013, año también del nacimiento de la Fundación. Es una verdadera historia del arte aquella que se da ya desde hace años en este taller, donde no sólo se crean bellos violines, sino que también se le da vida y sentido al tiempo de encarcelamiento y se construyen las bases para la reinserción social y profesional.

 

Vincenzo, Claudio, Marco, Nicolae y Andrea son los nombres de las personas que aprenden a construir violines Stradivari en prisión, bajo la guía del maestro lutier Enrico Allorto y la coordinación de Fabrizio Fornara, involucrado desde el principio en el laboratorio y convertido en uno de los primeros luthiers que, tras haber cumplido su condena, continúa colaborando con la fabricación de violines en la cárcel.

El laboratorio representa, por tanto, la posibilidad de un trabajo concreto que forma humanamente y desarrolla competencias que permiten futuras colocaciones profesionales, según lo previsto en el artículo 27 de la Constitución. Un laboratorio que también puede crear verdaderos profesionales en el arte de hacer violines, como fue el caso de Fabrizio Fornara, que ahora se dedica a la formación de presos y en la colaboración con los célebres maestros violinistas de Cremona, entre ellos Edgar Ross.

Vincenzo, Claudio, Marco, Nicolae y Andrea son un verdadero equipo, los cinco contratados en Opera para producir violines: ¡el desafío es cerrar este 2021 con la creación del nuevos Stradivari!

La historia y el significado del proyecto.

El taller de fabricación de violines se inició en 2013 en la Cárcel de Opera, bajo la dirección de prestigiosos maestros del Instituto Stradivari de Cremona y con el apoyo de la Región de Lombardía. Los presos involucrados en el proyecto han asistido al taller todos los días de la semana desde el principio. El objetivo final de este proyecto es la reinserción social y profesional de personas en situación de marginación social.

Violines, piezas únicas, resultado de horas de mano de obra calificada (se requieren más de 300 horas de trabajo para crear un violín) se crean para emocionar a la gente con el poder de la música y el arte. Uno de los violines hechos en la fabricación de violines fue transformado por Jannis Kounellis, padre del arte pobre, uno de los más grandes artistas contemporáneos, en una obra de gran testimonio civil.

Son muchos los grupos escolares y personas que siguen visitando la Lutería, apreciando el trabajo que se realiza, reevaluando y devolviendo la dignidad a la persona encarcelada.

A través de los conciertos realizados con violines producidos en prisión e interpretados por jóvenes talentos de los Conservatorios italianos, queremos seguir creando conciencia emocionando.

El arte, por tanto, en sus diversas expresiones, se coloca en el proyecto como escucha y por tanto "voz" del mundo "tras las rejas" y al mismo tiempo como estímulo para una reelaboración de la política penitenciaria nacional y para la construcción de un modelo de formación innovador y concreto en  las cárceles.

Algunos violines producidos por el laboratorio de Lutería fueron donados al Conservatorio de Milán, entregados a niños y adolescentes en dificultades y a sus compañeros de etnia rom, becarios que cubrieron íntegramente los gastos de estudio en la institución. Actualmente, gracias al apoyo de la Fundación Vismara y la Fundación Cariplo, tras la formación de las cinco primeras personas, el proyecto sigue implicando un nuevo pequeño grupo de aspirantes a lutier, coordinados siempre por maestros de gran experiencia.

Que puedes hacer

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